La princesa Kaguya (2013): Pensamientos
Hola, después de mucho tiempo vuelvo con una entrada hablando de ésta película del estudio Ghibli que vi recientemente por recomendación de mi amiga Ivana. Es la quinta película escrita y dirigida por Isao Takahata (La tumba de las luciérngadas, Recuerdos del ayer, Pompoko). Tengo que mencionar que contiene spoilers.
Sinopsis
La historia comienza con un cortador de bambú, Miyatsuko; quien, al ver a la distancia un tallo de bambú iluminado, presencia el nacimiento de una niña diminuta. A quien decide adoptar y con su esposa, criarla para que ésta cumpla con su destino: convertirse en una princesa.
Pensamientos
Considero de que ésta es una película del estudio Ghibli un tanto oscura (aún no he visto La tumba de las luciérnagas) con varios aspectos interesantes que lamentablemente sólo son utilizados como un medio para desarrollar la problemática central. El estilo de animación es hermoso, le da un verdadero sentimiento de estar presenciando una leyenda cobrar vida, y el mensaje de la película lo interpreto como disfrutar nuestro tiempo de vida y ser felices. El final me dejó insatisfecha, quizá por lo simple que me pareció, o porque ya he visto historias como éstas antes (en anime).
Ésta película entra en la categoría de entes divinos, espíritus y criaturas que nacen en éste mundo para experimentar la vida como humano, cosa que nos prepara para una historia cruda, trágica o cuanto menos, triste. En mi opinión, egoísta incluso, cuando dichas entidades habitan un cuerpo con un propio espíritu que se ve arrastrado por el deseo de otro, para vivir en éste mundo terrenal por un tiempo limitado y muchas veces, plagado de dolor; y ésta no es la excepción.
Ésta película entra en la categoría de entes divinos, espíritus y criaturas que nacen en éste mundo para experimentar la vida como humano, cosa que nos prepara para una historia cruda, trágica o cuanto menos, triste. En mi opinión, egoísta incluso, cuando dichas entidades habitan un cuerpo con un propio espíritu que se ve arrastrado por el deseo de otro, para vivir en éste mundo terrenal por un tiempo limitado y muchas veces, plagado de dolor; y ésta no es la excepción.
Se ha vuelto un interés personal el buscar historias donde la relación padres-hija sea explorada y creo que ésta tenía algo interesante en el primer y segundo acto, que resultó ser suavizado en el tercero de forma muy conveniente. Sé que no era la dirección que pretendían tomar, pero no puedo dejar de pensar en qué hubiese pasado de haber seguido otra ruta. El padre se dedica a hacer lo posible porque Kaguya cumpla con su destino, la madre al principio le sigue la corriente y después toma una postura más comprensiva hacia su hija. La presión a la que es sometida nuestra protagonista es una que encuentro dolorosa y que creo que todo hijo que intenta ''rebelarse'' contra las expectativas que tienen sus padres para ellos, podrá entender.
La forma en la que veo ésta historia es en dos arcos mayores y un tercero. El primero, sobre Takenoko, la niña interior y el segundo, la transición a Kaguya, que es la reprensión de sus deseos. Pensando en la conexión de éstas dos identidades recordé el concepto de la sombra, de Carl Jung, el cual dice que nuestra sombra son los instintos reprimidos o el ''yo'' que el consciente niega, y uno de los ejercicios para adoptar a nuestra sombra es aceptar lo que hay en ella. Reconciliar éstas dos identidades es que se vuelve imposible con las exigencias del rol que le es impuesto, lo cual es deprimente. La escena en la que Lady Sagami le depila las cejas no sólo me dolió en un nivel físico y emocional, es una escena muy simbólica de ésta transición (justo antes de ser nombrada). Vi sus cejas como parte de su personalidad; el aceptar ser parte de éste ritual es consentir que se le despoje de ella para cumplir los deseos de su padre. Aún así, podemos ver pequeños momentos en los que su personalidad sale a relucir, mi ejemplo favorito es la manera en la que rechaza a sus pretendientes de una forma diplomática, donde tiene la oportunidad de desplegar su sensibilidad e inteligencia sin comprometerse de manera significativa, y en consecuencia a su padre. Después de la muerte de uno de sus pretendientes, la vemos colapsar y destruir su pequeño jardín (algo que la hacía feliz) porque siente que ha sido un acto egoísta el haber dedicado su tiempo a algo que finalmente la ayudó a sentirse en casa, después de haber dejado su vida en el campo. La máscara de Kaguya comienza a agrietarse con el primer encuentro con Sutemaru, se deshace de ella en el segundo encuentro cuando se proponen a escapar juntos, algo liberador de ver, quitando el hecho de que él es como una figura fraterna para ella y él la conoció desde que era una bebé... En fin, espero poder hablar de Only Yesterday tan pronto como vuelva a verla y compartir con ustedes mis pensamientos.
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